8. EL BUEN SAMARITANO – SOLIDARIDAD

EL BUEN SAMARITANO

Jesús contó la parábola del buen samaritano. Dijo así:

-Un hombre recorría el solitario camino de Jerusalén a Jericó y cayó entre salteadores, que lo despojaron de todo lo que tenía y lo aporrearon y se marcharon, dejándolo medio muerto. Sucedió que un sacerdote recorría ese camino, y cuando vio al hombre en el suelo, pasó por el otro lado. Y un levita, cuando llegó a ese mismo sitio, también siguió por el otro lado. Pero un samaritano llegó adonde yacía ese hombre, y en cuanto lo vio se apiadó de él. Se acercó al hombre y le vendó las heridas, vertiéndole aceite y vino. Luego lo levantó y lo puso sobre su bestia de carga, y lo acompañó hasta una posada. Allí lo cuidó toda la noche. A la mañana siguiente sacó dos monedas de su morral y las entregó al posadero, diciendo: “Cuida de él, y si necesitas gastar más, hazlo. Cuando regrese te pagaré”.

“¿Cuál de estos tres se comportó como el prójimo del hombre que cayó entre los salteadores?

-El que demostró misericordia -dijo el escriba.

Y Jesús le dijo:

-Pues compórtate de la misma manera.

Mediante esta parábola Jesús demostró que “nuestro prójimo” es el que necesita la ayuda que podemos brindarle, sea quien fuere.

Evangelio de san Lucas 10, 29-37

(Citado por William J. Bennett. El libro de las virtudes)

SUGERENCIAS METODOLÓGICAS

Objetivo.- Aprender a vivir la caridad y el compañerismo con los demás.

Contenido.-

Solidaridad


Un valor que nos ayuda a ser una mejor sociedad y que no solamente debe vivirse en casos de desastre y emergencia.

Pensamos en la Solidaridad como una actitud que debemos asumir en emergencias y desastres, sin embargo, la Solidaridad es una característica de la sociabilidad que inclina al hombre a sentirse unido a sus semejantes y a la cooperación con ellos.

Podemos manifestar esta unión y cooperación, cada vez que procuramos el bienestar de los demás, participando en iniciativas que nos impulsen a servirles, como puede ser la visita a los enfermos en un hospital, haciendo colectas de ropa y alimentos para los más necesitados, en un grupo que imparta educación en comunidades marginadas, colaborando en campañas de cuidado y limpieza de calles y áreas recreativas de la comunidad, en los momentos que auxiliamos a quienes son víctimas de alguna catástrofe, es decir, prestando nuestros servicios en la creación de mejores condiciones de vida.

No podemos reducir el concepto de Solidaridad a un simple servicio extraordinario; el término “servicio”, puede hacernos perder de vista otros aspectos de la Solidaridad:

· En la empresa los dueños deben procurar pagar un salario justo a sus trabajadores, de tal manera que les alcance para cubrir las necesidades primordiales de su familia; también los trabajadores en la oficina, el taller, el hospital, deben preocuparse por ayudar a sus colegas a desempeñar mejor su labor, con consejos, orientaciones o simplemente enseñarlos a hacer aquello que más se les dificulta.

· En el trabajo personal: poniendo alegría y empeño por hacerlo lo más perfectamente posible, pues garantiza el progreso de la empresa y por consiguiente el propio.

· Los educadores actualizando continuamente sus conocimientos, al mismo tiempo que las técnicas de enseñanza, para garantizar un mejor aprendizaje y aprovechamiento de los alumnos, además de ver en cada educando a una persona en desarrollo y formación.

· En el hogar: dando un trato justo a los empleados que conviven diariamente con nosotros y nos ayudan a tener una vida más agradable.

· El respetar las normas de vialidad al ir conduciendo, para garantizar la seguridad de los peatones y automovilistas.

La solidaridad es la ayuda mutua que debe existir entre las personas, no porque se les conozca o sean nuestros amigos, simplemente porque todos tenemos el deber de ayudar al prójimo y el derecho a recibir la ayuda de nuestros semejantes.

Qué agradable es el momento en que un desconocido se ofrece a ayudarnos a cambiar el neumático averiado o levanta los objetos que han caído de nuestras manos, son pequeños detalles de Solidaridad: servir a los demás desinteresadamente, por el simple hecho de ser personas, porque han descubierto la fraternidad….

Debemos descubrir y comprender que en cada lugar de trabajo y de convivencia, las personas tienen algo interesante que aportar y que enseñarnos; si aprendemos a interesarnos por el bienestar de las personas estamos en condiciones de ayudarles y prestarles un mejor servicio.

Si queremos que algo mejore – el servicio de limpieza de las calles o la educación que reciben los hijos en la escuela, por ejemplo -, debemos decidirnos a tomar el problema en nuestras manos, tal vez el vecino tiene la misma inquietud, y sólo le hacia falta con quien empezar a trabajar, con sus medios y los nuestros… no esperemos que las cosas cambien por sí mismas.

Generalmente el bien común va planteando nuevas necesidades, consecuentemente la labor no termina, pero se crea un ciclo en el cual se va haciendo cada vez más efectiva la ayuda y participación de todos. En resumidas cuentas, para vivir la Solidaridad se requiere pensar en los demás como si fuera otro yo, pues no vivimos aislados y nuestros conciudadanos esperan que alguien se preocupe por el bienestar y seguridad de todos, tal vez de alguien como nosotros, como líderes emprendedores.

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Acerca de educaenvirtudes

Apasionado de la Educación Personalizada. Convencido de la posibilidad de cambio y perfeccionamiento de las personas en general y de los niños y jóvenes en particular.
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